La carne cruda es obviamente perecedera. El almacenamiento mal realizado convierte a la carne en el nido perfecto para el crecimiento de bacterias y gérmenes, que pueden causar enfermedades. Por este motivo, el almacenamiento apropiado es extremadamente importante.

La temperatura ideal

La carne cruda debe ser almacenada a una temperatura bajo los 7°C, idealmente, no debería exceder los 4°C. La cadena de frio no debe ser interrumpida nunca, debido a que esto previene que las bacterias y los gérmenes se multipliquen rápidamente. Lafina, con su altísima calidad, es empaquetada directo desde el carneo y garantiza una cadena de frio continua de entre -1 y +2°C. Usted puede obtener su producto Lafina en óptimo estado en Alemania.

Almacenamiento en su refrigerador

El almacenamiento óptimo de la carne cruda es bajo temperaturas entre +2 y +4° C. El compartimiento sobre el de los vegetales de su refrigerador es usualmente el lugar más fresco. La carne cruda es perecedera y no debe ser consumida luego de su fecha de vencimiento. Por favor refiérase a la fecha de vencimiento de su paquete Lafina. Para más preguntas sobre almacenamiento, ¡Llámenos!

Almacenamiento en su freezer

Almacenada de manera correcta, la carne puede durar por más de 10 meses a -18°C. La duración de la carne almacenada depende del porcentaje de grasa del producto. Una regla esencial: cuánto más grasa es la carne, más larga será su vida congelada. Atención: los gérmenes y las bacterias no mueren a estas temperaturas, simplemente se “duermen” y pueden activarse luego del descongelamiento.

La carne congelada debe ser deshelada lentamente en el refrigerador (nunca en agua caliente), de esa manera se perderá menor cantidad de “jugo”. Deje la carne en un contenedor tapado y tire el “jugo” regularmente. Es muy importante que la carne no esté en contacto con otros alimentos.

Diferencie la carne fresca

La carne fresco tiene un color rojizo suave u oscuro, y un olor neutro y suave, o un poco ácido. La superficie de la pieza debe ser opaca y libre de golpes. Haga “el test del dedo”: su dedo no debe hundirse mucho en la carne. Las piezas de alta calidad casi no pierden agua, por lo tanto, en el paquete, usted podrá encontrar poco “jugo”.

En cuanto a la grasa, la pieza debe estar “marmolada”, esto se refiere a las finas venas de grasa que entrecruyan la carne. La misma debe correr por las fibras de los músculos. Cuanto mejor y más uniforme sea el marmolado, más sabrosa será su carne. Para freír carne muy marmolada, se necesita poco aceite de cocina, ya que la grasa misma lo complementa.
A medida que el animal envejece y experimenta cambios, también lo hará el marmolado: de blanco, a amarillo, y a amarillo oscuro.

Detección de la carne podrida

Cuando la carne se torna grisácea, tiene un olor desagradable o dulce o la superficie de la carne es grasosa y pegajosa, la carne ya no posee vida útil y no debe ser consumida.